
El acuerdo municipal tomado a instancias de la DGA de demoler el crucifijo por seguridad fue recurrido en los tribunales por Abogados Cristianos.

La cruz de hormigón remata la cumbre de jun monte de Bezas.Laura Uranga
El acuerdo municipal tomado a instancias de la DGA de demoler el crucifijo por seguridad fue recurrido en los tribunales por Abogados Cristianos.
El consejero de Medio Ambiente, Manuel Blasco, ha asegurado este viernes en las Cortes en respuesta a una pregunta parlamentaria que «la primera intención» del Ejecutivo respecto de la cruz de La Peña de la Cruz de Bezas es repararla para evitar «un problema de seguridad» descartando la opción inicial de la retirada.
La posibilidad de derribar este crucifijo de hormigón de tres metros de altura para prevenir la caída de rayos -una opción lanzada inicialmente por Medio Ambiente y refrendada por el Ayuntamiento- motivó la presentación de un recurso contencioso administrativo por parte de la organización ultracatólica Abobados Cristianos. El Juzgado ordenó la paralización cautelar del derribo a instancias de la recurrente.
En respuesta a una pregunta de la diputada de Vox Carmen Rouco, Blasco señala: «Hay un problema y la intención de mi Departamento es resolverlo, reparar la cruz, rehabilitarla». «Lo que le pido a Vox –agrega– es que no cree problemas donde no los hay o que al menos llamen al responsable del Departamento, que soy yo, y pregunten antes de alarmar a la población con cristianofobia».
«Es un problema de seguridad y la obligación de mi Departamento es repararlo porque además está en el espacio natural protegido de los Pinares de Rodeno, hay una declaración de bien de interés cultural por parte del Gobierno de Aragón de todo el entorno», ha agregado el consejero.
Rouco celebra que la Justicia haya paralizado el derribo de la cruz de Bezas, cuya retirada anunció el Servicio Provincial de Medio Ambiente. Ha avanzado que Vox ha presentado un recurso contencioso administrativo «contra este acto salvaje». La diputada ha negado que la cruz comporte un peligro medioambiental por la atracción de rayos.
Retirar esta cruz «es un atentado contra el patrimonio histórico y cultural», ha dicho. «Y podríamos hablar hasta de cristianofobia», ha continuado Rouco, añadiendo que «hubiera sido un daño irreparable».
Finalmente parece que se reparará