La provincia de Teruel, un destino soñado y poco conocido para todos los escaladores

domingo, 10 de mayo de 2026 – Redacción

Para la periodista Eva Martos, la distancia a las grandes urbes frena los viajes exprés

El escalador y aperturista Txtentxo Llí, en Olba. Eva Martos.

Las paredes de la provincia de Teruel son muy poco conocidas entre el gremio de escaladores españoles. La distancia a las grandes urbes, que dificulta organizar salidas exprés para practicar la escalada en cualquiera de sus modalidades, es al mismo tiempo su aliado y su espada de Damocles. Aunque la provincia tiene destinos consolidados dentro del universo vertical entre los que destacan el Paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno, meca mundial del boulder, las escuelas de escalda de Olba o algunas zonas del Maestrazgo, existe un inmenso catálogo de paredes equipadas en las que los pocos afortunados que las conocen disfrutan de una escalada íntima y solitaria que a menudo se evita difundir para preservar su solitud.

La periodista de la revista Desnivel, Eva Martos, destacaba esa soledad, tan ansiada por estos deportistas, a la que resulta complicado acceder por los tiempos de viaje desde ciudades como Madrid o Barcelona. “Teruel está lo suficientemente lejos como para que no vayamos el fin de semana. Como queda un poco lejos, ya tienes que ir como mínimo tres días. Y eso que tiene sitios espectaculares, con tranquilidad, donde no te encuentras mucha gente y de una calidad que no todo el mundo conoce”, explicó la periodista especializada y que es una de las voces de referencia en el marco de esta disciplina deportiva. “Teruel es el gran desconocido incluso para los escaladores, y tiene mucha calidad y tiene mucho potencial”, añadió.

Aun que es cierto que en la provincia hay lugares emblemáticos para practicar la escalda, Martos afirmaba de forma categórica que “Teruel no es solo Albarracín, hay vida más allá de Albarracín”. De hecho, desde la editorial Desnivel se ha editado una guía de escalada del Maestrazgo en la que se recogen escuelas de escalada tanto de la parte turolense como de la de Castellón. “Pero hay muchísimas más”, espetó la redactora refiriéndose a zonas como los Órganos de Montoro, la de Pitarque, el Masmut o Beceite, “que es una escuela espectacular”, celebró.

Ni siquiera las aventuras de escaladores como David Palmada, Pelut, abriendo vías imposibles en el cañón rojo de la Rambla Barrachina o en Pitarque ayudan a difundir Teruel como destino deportivo para los practicantes de esta disciplina. “Lo que practica Pelut es un tipo de escalada muy minoritario. Más que minoritaria es individualista. Es una escalada muy particular que abre vías expuestas al extremo. Eso solo hacen dos en toda España, entonces Pelut no es una referencia”, razonó la periodista.

La escaladora Macarena Carmona, en Olba. Eva Martos.

Tampoco la influencia del escalador de Monreal Enrique Beltrán sirve de dinamizador para las escuelas de la provincia. “Beltrán es más conocido por sus novenos (vías de novenos grado, la máxima dificultad)” pero tiene que acudir a destinos como Alquézar en busca de vías que le ofrezcan ese nivel de dificultad. por eso, Enrique Beltrán “no sale tanto en los medios, ni siquiera en los especializados porque ¿quién hace novenos grados en España?, es que son no más de 30 o 40 personas”, dijo Eva Martos.

Destinos emergentes
Las zonas de boulder de Albarracín no necesitan más promoción y a probar sus ángulos imposibles llegan escaladores de todos los rincones del planeta. Sin embargo hay otros lugares que están ganando peso dentro de los destinos preferidos por los aficionados.

Al lado de Albarracín, Bezas está ganando adeptos por su enorme parecido con su municipio vecino. De hecho, el pasado mes de marzo acogió un encuentro de escaladores organizado por el colectivo Climbers For Palestine.

Pero el destino que está ganando aceptación de una forma más trepidante es, sin duda, Olba.Sus paredes han corrido de boca en boca y la proximidad al Levante le ha permitido una progresión exponencial. “De hecho, en Desnivel hemos sacado una guía y es otro de los sitios espectaculares”, recalcó la periodista.

También Beceite está ganando peso entre los destinos elegidos por estos deportistas. “”Es un sitio espectacular, con ríos cerca, tiene muy buena roca y al que no creas que va tanta gente”, explicó Martos.

El escalador Álex Ruiz progresa en una pared en Beceite. Santi Gracia

Escuelas de clase media
Muchas de estas zonas han creciendo en vías equipadas, en muchos casos de forma individual y altruista por los propios escaladores locales, que conocen el terreno y han aprendido a extraer sus posibilidades. Escaladores como Santiago García o Diego Miralles, entre otros, han realizado un gran trabajo equipando vías en Beceite o el Matarraña.

En Teruel apenas hay vías de un grado de dificultad extremos. Por el contrario, la gran mayoría de las escuelas ofrecen recorridos al alcance de una gran mayoría de practicantes, que pueden ir mejorando progresivamente y ganando grado de forma paulatina. “Teruel es más un destino de escalador normal, de grado a medio, es sexto, séptimo grado y hay muchísimas opciones”, muchísimas “escuelitas pequeñas” que suponen “un paraíso para la gente que le gusta escalar un poco tranquilo”, insistió la redactora de Desnivel.

Para Martos, precisamente, esa democratización de las escuelas turolenses supone su mejor potencia. “Su fortaleza es que tiene vías de todos los niveles. Quizá no en un nivel extremo de noveno grado, pero sí de un nivel medio”, razonó, añadiendo a continuación la “tranquilidad y el medio natural”.

La editorial desnivel ha publicado un reportaje, impulsado por el Gobierno de Aragón, en el que repasa algunos de los destinos de escalda de la provincia.

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